Acompañando el Liderazgo Adolescente

En este mes de agosto nuestros equipos se han formado para impartir el taller: Acompañando el Liderazgo Adolescente, para padres de familia que tienen hijos e hijas en edades de 13, 14 y 15 años.

El objetivo de la actividad es fortalecer las capacidades de los padres para identificar, potenciar y acompañar el liderazgo de sus hijos adolescentes mediante herramientas prácticas de comunicación, orientación y acompañamiento.

En el taller se ha explorado la idea que el liderazgo juvenil es la capacidad de un adolescente para influir positivamente en otras personas, expresar sus ideas, tomar decisiones y actuar con responsabilidad
dentro de su entorno. Se han contemplado, de igual manera, los diferentes liderazgos que un adolescente puede desarrollar, ya que no es solamente de una manera:

  1. Liderazgo social:
    Organiza grupos, tiene facilidad para relacionarse
  2. Liderazgo silencioso:
    Influye sin llamar la atención
  3. Liderazgo creativo:
    Propone ideas nuevas
  4. Liderazgo solidario:
    Ayuda y apoya a otros

¿CÓMO POTENCIAR EL LIDERAZGO SEGÚN SUS CARACTERÍSTICAS?

No todos los adolescentes necesitan el mismo tipo de apoyo. El liderazgo se desarrolla según la personalidad de cada joven.

Durante el taller los responsables de adolescentes han aprendido a reconocer las habilidades y cualidades de sus hijos. 

El liderazgo adolescente no se impone, se construye.

Los padres no deben ser controladores, sino facilitadores del desarrollo.

Acompañar correctamente a un adolescente implica:

Escuela Agrícola

En este año 2026 hemos iniciado el proyecto Escuela Agrícola en dos comunidades de la Fundación, a nivel nacional.

En el Salvador nuestras comunidades participantes son Mogotes en Santa Ana y la comunidad Chagüite en Tacuba, Ahuachapán. 

Cada comunidad se ha preparado para recibir talleres entorno a procesos agrícolas; son acompañadas por profesionales en el tema. Se les enseña sobre cultivar en sus hogares a través de huertos caseros. Es muy interesante ver a las madres y padres enfocados en esta tarea, pues de sus cultivos logran obtener algunos alimentos de su diario vivir o en otros casos, lo cosechado es vendido con los vecinos y se convierte en una entrada de dinero. 

Las personas involucradas han estado en formación desde inicio de año y lo estarán hasta septiembre 2026. 

«Enseñarle a mi hija es importante, porque ella en un futuro tendrá su propio huerto y le servirá para su consumo o para vender, pero es bendición tener cultivos para uno mismo» – Madre de Chagüite, Tacuba. 

Misión En Equipo

Nuestros niños de las edades de 7, 8 y 9 años fueron parte de una actividad diseñada especialmente para ellos y sus responsables: Misión en Equipo. Estas jornadas llenas de energía fortalecen los lazos familiares entre los niños y sus padres, lo cual es parte de nuestro accionar como Fundación.

En el pasado mes de julio desarrollamos Misión en Equipo en todo el país.

La actividad mezcló la formación de los niños y padres, con juegos y dinámicas. Se hizo una especie de competencia, cada estación invitaba a que los niños se pusieran de acuerdo con sus padres para saber cómo jugar y esto los llevaba a la inevitable comunicación.

Luego de terminar la competencia se hizo una reflexión de cómo muchas herramientas que se pusieron en práctica durante los juegos podían ser en la vida cotidiana con la convivencia en familia.

Fiesta de las Emociones

La Fiesta de las Emociones fue una actividad diseñada para los niños que se encuentran en la fase 2 dentro del Programa de Apadrinamiento de la fundación. Pero, ¿qué es la fase 2? es el periodo donde los niños tienen las edades de 4 a 6 años. 

Las actividades que se plantean para estas edades se enfocan hacia un desarrollo de la primera infancia, aprendizaje a través del juego y reconocimiento de sus emociones. 

La Fiesta de las emociones se desarrolló a nivel nacional, cada subproyecto de la fundación creó desde su creatividad y profesionalismo las logísticas. Pero, la idea central fue que los niños junto a sus padres tuvieran un espacio de sana convivencia donde reconocían sus emociones jugando, a través de cuentos y de competencias donde estimulaban su imaginación. 

Los niños conocieron cuáles son las emociones más comunes y supieron que son normales y sentirlas está bien. Aprendieron que el enojo, la tristeza, el miedo, no son emociones malas, pueden reconocerse y aprender de ellas. 

Cada niño fue parte de una fiesta, donde hubo alegría, dulces, piñatas, risas y pudieron observar que sus padres eran parte de su mismo ambiente.

Como Fundación la meta es que estas actividades fortalezcan la identidad del padre hacia el programa, pero también que los niños puedan crecer amados, escuchados y comprendidos. 

Fundación Superando Juntos
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