Wendy: cuando una dificultad se convierte en una oportunidad

Wendy Genovez es una madre de la comunidad Buenos Aires, comunidad donde tenemos presencia como fundación hace más de diez años. Buenos Aires se caracteriza por ser un lugar con clima agradable, es muy frío comparado al resto de lugares en el departamento, es una zona con mucha vegetación donde se propicia el cultivo de repollos, fresas, quisqui y la producción del café con los diferentes beneficios que se encuentran.

Es un lugar que fácilmente enamora a quienes lo visitan por sus paisajes y su tranquilidad. Sin embargo, detrás de esa belleza también existen desafíos que forman parte del día a día de sus habitantes. Uno de ellos es el acceso al transporte. Para realizar diligencias o atender una emergencia, muchas familias deben recurrir a servicios privados, lo que representa un gasto difícil de asumir, a esto se suma la limitada oferta de empleo. La agricultura y el trabajo en fincas son algunas de las principales fuentes de ingresos, mientras que otras personas deben desplazarse hasta el centro de la ciudad en busca de oportunidades.

Pero en medio de estas dificultades existe algo que caracteriza a muchas de las familias de Buenos Aires: la determinación de salir adelante.

Cada familia, desde sus propias posibilidades, busca la manera de generar los recursos necesarios para cuidar de sus hijos, enviarlos a la escuela y brindarles lo que necesitan. Hay quienes emprenden, quienes recorren varios kilómetros para vender sus productos y quienes encuentran, en medio de las limitaciones, una oportunidad para construir algo nuevo.

Entre esas familias está Wendy Genovez, madre de Valeria, una de las niñas que forma parte del programa de apadrinamiento de Fundación Superando Juntos.

Una nueva oportunidad

Cuando Wendy inició su proceso dentro del programa, trabajaba en fincas cercanas a su vivienda. Sin embargo, una dificultad de salud la llevó a retirarse de ese trabajo y a buscar nuevas alternativas para generar ingresos.

Fue entonces cuando conoció una oportunidad de formación que ofrecía la Fundación: madres y padres de las comunidades podían acceder a becas para capacitarse en diferentes áreas, con el propósito de adquirir conocimientos que posteriormente pudieran convertirse en una fuente de ingresos para sus familias. Wendy no dejó pasar la oportunidad.

Con entusiasmo, decidió formarse en la elaboración de pan francés y pan dulce, además de adquirir conocimientos en el área de pizzería. La capacitación no significó únicamente aprender una nueva habilida, para Wendy representó la posibilidad de imaginar un camino diferente para su familia.

Después de finalizar su formación, junto con su esposo comenzó a considerar la idea de emprender. Así nació un pequeño negocio familiar dedicado a la elaboración y venta de pasteles, pan dulce y pan francés, incorporando también otros productos como pizza cuando sus clientes lo solicitan.

Quizás lo más especial de la historia de Wendy no está únicamente en lo que aprendió, sino en la manera en que decidió utilizar ese conocimiento.

Ella conocía las dificultades de su comunidad. Sabía que cuando una familia necesitaba comprar un pastel para una celebración, muchas veces debía trasladarse hasta el centro de la ciudad, lo que significaba más tiempo y mayores gastos.

Wendy encontró allí una oportunidad. Lo que podía parecer una limitación se convirtió en una necesidad que ella podía ayudar a resolver desde su propia comunidad.

Ahora, las familias de Buenos Aires pueden encontrar allí mismo pasteles, pan dulce, pan francés y otros productos elaborados por Wendy y su familia. Su emprendimiento continúa creciendo poco a poco, demostrando que los grandes cambios no siempre comienzan con grandes recursos. A veces comienzan con una oportunidad, una decisión y el deseo de intentarlo.